¿Cuándo iniciar Terapia?

Esto es lo que puede llevar a alguien a consultar a un psicólogo para iniciar un proceso terapéutico:

En los momentos de angustia, algo de la vida cotidiana se transforma, y esto es vívido como un quiebre o una pérdida que reclama un espacio dónde poder hablar de aquello inquietante o preocupante.

Este quiebre se manifesta como:

  • Comportamientos extraños
  • Inhibiciones
  • Postergaciones continuas
  • Compulsiones
  • Miedos
  • Aislamiento
  • Dificultades para dormir o conciliar el sueño
  • Trastornos en la alimentación
  • Trastornos en los vínculos (pareja/familia/amistades)
  • Dificultades con la imagen de sí
  • Conflictos con la sexualidad
  • Problemas con el estudio o el trabajo
  • Preocupaciones constantes
  • Dificultades con la autoridad
  • Sensación de vacío
  • Dudas acerca del camino profesional o laboral elegido
  • Ansiedades o conflictos derivados de un cambio de ciudad/país

Este quiebre con lo cotidiano se hace presente como algo enigmático que marca un punto de ruptura entre lo conocido y lo desconocido en cada uno.

Esta incógnita implica que una persona no se reconoce en aquello que hace, dice, piensa o siente.

Decidirse a consultar es dar el primer paso.